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Edición Del Martes, 04 Abril 1933, Página 17 – Hemeroteca – Lavanguardia.es

ac米兰milan球衣17-18意甲休闲t恤足球训练服队服短袖 En 2003 el futbolista icónico del fútbol inglés rubricó un convenio con el club español por cuatro temporadas. El futbolista croata ha fichado por el AC Milan para lo que resta de temporada, con opción a una más. La plantilla está fomada por una gran mayoría de jugadores suizos y algúnos italianos. Pero estos, por los excesos noctámbulos de tres o cuatro (no más), se llevan la fama y de ahí que algunos de sus compatriotas, para no sentirse concernidos, reaccionen como lo hizo Edmilson, al señalar con el dedo la existencia de ovejas negras en la plantilla. A diferencia de lo sucedido con los futbolistas holandeses, borrados del mapa azulgrana, los brasileños seguirán teniendo una buena presencia pese a que en dos temporadas han salido de la plantilla Motta, Belletti, Edmilson, Deco y Ronaldinho. Los goles brasileños del Barça han sido cosa de Evaristo, Romário, Ronaldo, Giovanni, el pistolero Anderson, Rivaldo y Ronaldinho. Romário, si bien sólo ganó una Liga con la camiseta azulgrana (la del penalti fallado en Riazor en el último minuto) y estuvo en la masacre del 0-4 de Atenas, sedujo al barcelonismo y desde entonces se convirtió en el goleador de referencia.

Fue precisamente el fichaje de Romário, cinco años después de los Juegos de Seúl, el que selló definitivamente el pacto de sangre entre el barcelonismo y los artistas brasileños. En esa selección olímpica brasileña destacó otro futbolista, bajito, de apenas 21 años pero diablo con el balón en los pies, brujo del área. Respuesta que hoy sería políticamente incorrecta, pero lo cierto es que Silva, que maravilló en partidos amistosos, no recibió el plácet de Madrid y el Barça se quedó con las ganas de contar con esa gran estrella brasileña que iba a utilizar como ariete para romper barreras al proteccionismo del fútbol español. Luego vino el fichaje de Mario Pérez Ulibarri Marinho,defensa central y capitán de la selección brasileña que disputó el Mundial de Alemania en 1974. A Marinho lo colaron como oriundo,descendiente de españoles que no ocupaba plaza de extranjero, pues Josep Maria Minguella, que entonces formaba parte del staff del entrenador holandés, le encontró unos abuelos castellanos. Hasta João Havelange se lo recomendó a Josep Lluís Núñez en una llamada telefónica, y se generó una polémica en la comisión deportiva del Barça (Cruyff, Rexach, Núñez y Gaspart), pero finalmente prevaleció la idea de fichar a Aloisio, traspasado al cabo de dos años al Oporto, donde tuvo una carrera prolongada y llena de éxitos.

Josep Seguer compartió vestuario con él y lo recuerda como un jugador muy técnico pero que nunca alcanzó el ritmo porque no se entrenaba a fondo. Todavía perviven en el barcelonismo los viejos usos que detectó Manuel Vázquez Montalbán: como dueño del club que paga y muy bien por cierto a sus jugadores, el socio quiere que su inversión resulte rentable en un buen espectáculo culminado en la consecución de títulos. Imagino a los seguidores malayos del Manchester United tachando o recortando el demonio prohibido para poder seguir luciendo las camisetas de su club predilecto, igual que hacen algunos seguidores marroquíes del FC Barcelona, que tienen que enmascarar la cruz de san Jorge del escudo. Español ‘por 2-1. 1966Marzo. – El Barcelona, con un doble 1-O, elimina de la ‘Copa de Ferias al Español, que había superado en de- ‘sempate, jugado en ‘Brasov, al ‘Bandera ‘Roja. Marinho llegó al Barça con 27 años cumplidos y, además de no adaptarse al fútbol total que pregonaba Michels, se llevó un buen susto pues el ejército, en tanto que español, quería obligarle a hacer la mili, de la que pudo librarse. Diez años más tarde Beckham ponía punto y final a una carrera futbolística plagada de éxitos y entre la que destacan sus 155 partidos y 20 goles con la camiseta blanca.

Jaguaré. de agilidad felina, fue el primer jugador negro del Barça, pero tanto él como Dos Santos sólo pudieron actuar en partidos no oficiales, por las restrictivas normas federativas que regían sobre jugadores extranjeros. Da Silva fue el primer brasileño que jugó partidos oficiales con el Barça, que ya antes de la guerra había tenido un portero, Jaguaré (1931) y un interior, Dos Santos (1931-32), como primeros profesionales procedentes de aquel país. Fichajes a veces fallidos como el de Walter Machado da Silva, un fenómeno del Flamengo, que el presidente Enric Llaudet contrató a mediados de los años sesenta como un modo de presionar «a Madrid» (entonces la delegación nacional de Deportes, dependiente de la secretaría general del Movimiento) para que abrieran las fronteras a la contratación de futbolistas extranjeros. Anoche de postre, camiseta futbol baratas abracé a mi amiga y prometimos vernos en Madrid. Magnífica planta, sonrisa dentífrica, actitud profesional. Con unos conceptos tan gastados por el uso que al final parecen vacíos de contenido: actitud profesional y compromiso deportivo. La misma con la que perdió las finales de Liga de Campeones de Lisboa y Milán o con la que cayó en cuartos de final en 2015. Los de Simeone jugarán de negro y amarillo, las mismas credenciales cromáticas con las que vencieron en Eindhoven al PSV (0-1), en la fase de grupos.